Get Adobe Flash player

Definiciones de la Palabra hablada

El Decreto: una voluntad preordenada, un edicto o fiat, el preordenamiento de acontecimientos. Decretar: V.t. decidir, declarar, mandar o imponer; determinar u ordenar; dar órdenes. El decreto es la más poderosa de todas las peticiones a la Deidad. Es el mandato del hijo o hija de Dios dado en el nombre de la Presencia YO SOY Y del Cristo para que la voluntad del Todopoderoso se manifieste así abajo como arriba. Es el medio por el cual el reino de Dios se convierte en realidad aquí y ahora, por el poder de la Palabra hablada. Puede ser corto o largo y generalmente se caracteriza por un preámbulo formal y un cierre, o aceptación.

 

La Plegaria: una petición devota a Dios o cualquier forma de comunión espiritual con Dios o con un objeto de adoración; una comunión espiritual con Dios o un objeto de adoración, tal como en una súplica, una oración de agradecimiento, una adoración o una confesión; una fórmula o secuencia de palabras que se usa o está indicada para rezar: el Padrenuestro; una petición, súplica.

 

La Invocación: el acto de invocar o llamar a una deidad, espíritu, etc., para que ayude, proteja, inspire y demás; súplica; cualquier petición o súplica de ayuda o asistencia; una forma de orar invocando la presencia de Dios, que se pronuncia especialmente al comienzo de una ceremonia pública; un llamado a Dios o a los seres que se han unido a Dios para que proporcionen poder, sabiduría y amor a la humanidad o para que intercedan a su favor; súplica para que el flujo de luz, energía, paz y armonía se manifieste en la tierra así como en el cielo.

 

El Fiat: un decreto, sanción u orden autoritativos; un manifiesto; una corta invocación dinámica o decreto que usa generalmente el nombre de Dios YO SOY, como la primera palabra del fiat, p. ej.: ¡YO SOY el Camino! ¡YO SOY la Verdad! ¡YO SOY la Resurrección y la Vida! Los fiats son siempre exclamaciones del poder, la sabiduría y el amor Crísticos afirmados conscientemente y aceptados en el aquí y ahora.

 

El Mantra: una fórmula mística o invocación; una palabra o fórmula, generalmente en sánscrito, que se recita o canta con el fin de intensificar la acción del Espíritu de Dios en el hombre.

 

La Afirmación: declaración de que algo existe o es cierto; confirmación o ratificación de la verdad; declaración solemne. Las afirmaciones son fiats que pueden ser más largos y con detalles más específicos. Afirman la acción de la Verdad en el hombre, en su ser, conciencia y mundo. Se usan alternativamente con negaciones de la realidad del mal en todas sus formas. Igualmente, afirman el poder de la Verdad que desafía las actividades de los caídos.

 

La Salmodia: una melodía breve y sencilla que se caracteriza especialmente por notas individuales con las que se entona un número indefinido de sílabas, que se usa para cantar los salmos, cánticos, etc., en los servicios religiosos. Tanto en Oriente como en Occidente el nombre de Dios se salmodia repetidamente en el ritual de expiación, en el cual el alma del hombre se une con el Espíritu de Dios al entonar el sonido de Su nombre.

En sánscrito es AUM o AUM TAT SAT AUM y en inglés I AM THAT I AM (YO SOY EL QUE YO SOY). Cuando se entona el nombre de Dios o de uno de los miembros de las huestes celestiales, la vibración del ser se reproduce, con lo que la esencia misma del Ser es atraída hacia el que canta. Por lo tanto, cuando se usan adecuadamente, las salmodias magnetizan la Presencia, ya sea universal o individualizada, de la Conciencia Divina.

 

El Llamado: una exigencia, una reclamación, una solicitud u orden de venir o estar presente; una solicitud pidiendo algo; el acto de convocar al Señor, o la convocación del Señor a su descendencia. “Mas el Señor Dios llamó al hombre y le dijo: ¿dónde estás tú?” (Génesis, 3:9)”. De Egipto llamé a mi hijo.” (Mateo 2: 15). Llamar: V.t. hablar en voz alta y articulada a fin de ser oído en la distancia; hacer retornar de la muerte o plano astral, p. ej.: “¡Lázaro, levántate! “; pronunciar en voz alta y articulada; anunciar o leer en voz alta o con autoridad.

El llamado es el medio más directo de comunicación entre el hombre y Dios, y entre Dios y el hombre, que se usa frecuentemente en casos de emergencia, p. ej.: ¡Oh Dios, ayúdame!, ¡Arcángel Miguel, toma el mando! El lema del iniciado es: “El llamado exige la respuesta”. “Me invocará y yo le responderé”. (Salmos 91: 15). “Invocaban al Señor y él les respondía”. (Salmos 99:6).

La Ciencia de la Palabra Hablada

Definiciones

El poder de la palabra

Moméntum

Consejos para decretar

¿Cómo decretar eficazmente?

Aumente la eficacia de sus Decretos

El Nombre de Dios es Poder

Escuchar y Experimentar con los Decretos

Decretos dinámicos

Oraciones, Meditaciones y Decretos Dinámicos

La fraternidad de los Guardianes de la llama® procede de la tradición de las antiguas órdenes espirituales. Saint Germain fundó la fraternidad en la ciudad de Washington en el año 1961 por medio de su Mensajero, Mark L. Prophet. Como Caballero Comendador de la fraternidad, Saint Germain ha prometido asegurarse de que esta Tierra llegue a una era dorada de Libertad, Paz e Iluminación. Junto con Saint Germain otros Maestros Ascendidos vienen a ayudar a la tierra. En el libro del Apocalipsis se habla de ellos como los “Santos vestidos de blanco”. Ellos y sus discípulos no ascendidos forman La Gran Hermandad Blanca. (“Blanca” no se refiere a la raza sino a l Aura de Luz blanca que rodea a estos Maestros.) La fraternidad de los Guardianes de la llama es una rama externa de La Gran Hermandad Blanca. Informarte más sobre la Fraternidad de los Guardianes de la Llama®...

El Maestro Ascendido Saint Germain es el Chohan del Séptimo Rayo, el rayo violeta, de la libertad, alquimia, justicia, misericordia y transmutación. Él es el patrocinador de los Estados Unidos de América y el Jerarca de la era de Acuario, quien trae el regalo de la llama violeta para el cambio del mundo. Instruye e inicia a las almas en la maestría del chakra de la sede del alma, preparándolas para recibir los dones del Espíritu Santo de profecía y don de hacer milagros. El Maestro Ascendido Saint Germain enseña que la alquimia más elevada es la transformación de la conciencia humana individual en la divinidad del Ser Superior. Él está dispuesto a ayudar a todas las almas en este esfuerzo. El regalo de Saint Germain de la llama violeta es una herramienta espiritual práctica, cuando se usa en la ciencia de la palabra hablada, te ayuda a transmutar, ó borrar, pensamientos y sentimientos negativos.